martes, 5 de mayo de 2015

Oficios y documentos de la Valencia Medieval. Els fusters/ Los carpinteros

Els fusters/Los Carpinteros de la Valencia medieval (II), esos grandes olvidados

No hace mucho hice una entrada de los carpinteros, esos grandes olvidados
y como habéis podido ver escribí sobre lo que hacían algunos en este oficio, aquellos que fabricaban mobiliario, pero en el tintero se me quedaron otros y no menos importantes.
Entre ellos están los carpinteros que hicieron posible que veamos hermosos retablos de madera, en los que se plasman bellas imágenes, éstas gestadas por los pintores en su taller u obrador.

Retablo de San Valero
Capilla del claustro de la catedral de Segorbe (Castellón)
Atribuído a Jaume Mateu (1382/1402-1438/1453, Barcelona, Valencia)

He elegido este retablo pues en él apreciamos que en su parte izquierda, mirándolo de frente, no se han conservado las tablas. Éstas correspondían a los santos Abdón y Senen y la deportación de San Valero y San Vic, imágenes que vemos, tras este párrafo, gracias a unas fotografías. La parte desaparecida ha sido restaurada con dos nuevas tablillas, por las que nos hacemos una idea de cómo sería la totalidad del retablo.

Santos Abdón y Senen

Deportación de San Valero y San Vic

Un apartado importante, y que no se puede olvidar, es la disposición del retablo antes de pintarlo. Preparar la madera era una parte fundamental y esa era la tarea de los carpinteros, y así lo confirman documentos como los del maestro Vicent Serra (1388-1413, Valencia), artífice al que se le hicieron encargos como el de setiembre de 1395. Este alude a un contrato que firmaron dicho carpintero y su mujer, Francesca, con el fraile del convento de San Francesc de Morvedre en Sagunto (Valencia), por la fabricación de la estructura de un retablo de madera, por el que le pagaron 14 libras.

Retablo de la Trinidad
Convento de las Agustinas de Rubielos de Mora (Teruel)
Del circulo de Gonçal Peris (1362-1442, Valencia)
La imagen no corresponde al retablo mencionado, pero he creído oportuno ponerla, pues el acceso para verla no es fácil y también para informaros que, aun siendo la población de Teruel en Aragón, desde estas tierras se hacían encargos a los pintores residentes en Valencia.

En abril del año 1399, se redacta el contrato entre el maestro carpintero Vicent Serra y el padre Miquel de Miracle, prior de la cofradía de San Jaume de Valencia y rector de  la población de Penàguila (Alcoy), además de los mayordomos de aquella, para confeccionar, de madera de álamo, un retablo, que pintarán Pere Nicolau y Marçal de Sas, bajo la advocación de San Jaime. Desgraciadamente la pintura mencionada está desaparecida, pero os muestro otro retablo facturado por el pintor antes mencionado, Pere Nicolau y que, posiblemente, para la elaboración del mismo contara con la colaboración del maestro pintor Marçal de Sas.

Retablo de la Virgen (1404) de Pere Nicolau
Museo de Bellas Artes de Valencia




Con las noticias documentales antes mencionadas, sabemos que carpinteros y pintores estaban en colaboración para la confección de retablos, pues sobre la madera desnuda no se podía pintar, por lo que era necesario, una vez ensamblado, el trabajo de otros artífices: el gueixare (yesero), mazonero (albañil), tallistas, imagineros, escultores, doradores. De estos últimos, los doradores, ya hice una entrada.
No podemos olvidar a los arquitectos, ya que si nos fijamos en la estructura del retablo, éstos bien pudieron dibujar la traza del mismo, aunque es posible que los maestros carpinteros asumiesen ese trabajo, el dibujo, al igual que acometían una labor más delicada, la de la talla.

Retablo de la Eucaristia o de la Santa Cena (1385-1390)
Atribuído a Llorenç Saragossa
Iglesia de villahermosa del Rio (Castellón)

Vamos a ver con detalle la talla de los anteriores retablos y de algún otro, con esa tracería de arcos polilubolados y columnas espigadas. 

Detalle del retablo de la Santa Cruz, atribuido a Miquel d'Alcanyís
Museo de Bellas Artes de Valencia

Y ahora detalles de edificios de arquitectura gótica o medieval y percibimos cuanto tienen en común, de cuanto debe la pintura a la arquitectura o viceversa.

Detalle de una tracería con arcos polilobulados
Puerta de los Apóstoles de la catedral de Valencia
Villard de Honnecourt, Album de dessins et croquis. 1201-1300
Biblioteca Nacional de Francia

En cuanto al proceso de la estructura de los retablos, la madera, bien fuera de álamo, roble o pino, había que estar bien seca para poder trabajarla, y era una de las primeras tareas que debían hacer los carpinteros. Una vez seca, debían cortarla según las medidas para hacer las tablas u otros elementos como les polseres (guardapolvo del retablo), filloles (entrecalles) o piezas ornamentales y finalmente unirlas o ensamblarlas con clavos y sosteniendo a toda la estructura una cruz en forma de aspa.


Estructuras de un retablos góticos 

En las siguientes imágenes podéis apreciar y descubrir las partes de la estructura de los retablos.

Retablo de San Jorge o del Centenar de la Ploma, atribuido a Marçal de Sas
Victoria&Albert Museum, Londres (Inglaterra)
Retablo de la Virgen de la Leche, atribuido a Antoni Peris
Museo de Bellas Artes de Valencia



En el detalle de la tabla central de la anterior imagen, vemos como el doselete cubre a la Virgen de la Leche acompañada de ángeles.
Detalle del retablo de la Virgen de la Leche

Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia (1925)

En la siguiente vemos el doselete cubriendo a los apóstoles, por lo que de nuevo tenemos esa relación entre la estructura y traza de los retablos y la arquitectura. Lo cierto es que algunas puertas o entradas de catedrales, iglesias o basílicas son fachadas retablos, tema que merece otra entrada.

Detalle de la puerta de los Apóstoles
Catedral de Valencia

Y ya resumiendo la arquitectura o diseño del retablo de madera, que finalmente se trata de un conjunto de tablas pintadas, fue durante los siglos XIII y XIV sencilla, pero a finales de siglo XIV evoluciona de manera progresiva hacia unas formas más complejas. En el Reino de Valencia, dado lo tardío de la reconquista (1229-1245), el frontal o antipendio del románico no tuvo cabida, pero podemos ver este tipo de "retablo" en otros lugares como Cataluña.


Frontal de altar con Cristo en Majestad y la Vida de San Martín Anónimo (1250), Cataluña Walters Art Museum

Visto el frontal apreciamos que ha habido una evolución tal como que en la tabla o las tablas centrales se añadieron entre tres y cuatro piezas con las medidas descritas en contrato, además de otras partes como la cimera o ático, la predela, entrecalles y guardapolvos y también de aquellos elementos decorativos, que cada vez son más numerosos, que conforman el conjunto pictórico.

Unir todas las partes e imprimar son parte de la preparación del retablo para que el artista comience a pintar, pero antes de entrar en esta tarea, está claro que debe haberse hecho un dibujo preparatorio sobre la superficie.


Villard de Honnecourt, Album de dessins et croquis1201-1300
Biblioteca Nacional de Francia
Sobre este apartado hay estudios gracias a que la documentación encontrada da referencia que en hojas de papel (álbum) se dibujaban, por poner ejemplos, figuras, paisajes u ornamentación como modelos. Es un tema muy interesante sobre el que, y gracias al hallazgo de más documentos, se puede hacer un discurso más amplio. De todos modos el tema iconográfico, es decir, la advocación bajo la cual se contrataba el retablo quedaba, la mayoría de veces, en manos del contratante, y al pintor no se le daba elección en el tema. En cualquier caso, si era poseedor de los dibujos, se supone que los presentaba como modelos a los clientes, aunque también servían de ejemplo otros retablos que el pintor ya había facturado.

Espero que os haya gustado.